Cómo armar buenas presentaciones de producto

presentaciones

Los emprendedores debemos estar siempre listos para poder presentar nuestro negocio.  Muchas veces debemos  hacerlo frente a un jurado, un potencial inversor, o simplemente un colega, familiar y/o amigo.  Para hacerlo correctamente, en esta edición de LA CANOA te traemos varios tips para preparar una presentación atractiva.

Está en boca de todos que las presentaciones que brindaba Steve Jobs en Apple eran altamente recordadas por el público y fortalecían las relaciones a largo plazo.

Peter Sanders, el autor del libro Y Steve Jobs, ¿Qué Hubiera Hecho? nos dice: “no basta con tener un producto excelente, hace falta tener una presentación excelente”. Es por eso que recopilaremos algunas recomendaciones basadas en sus presentaciones de producto, para que puedas armar la tuya siguiendo sus pasos.

Antes de empezar, miremos este video para que veas a qué nos referimos (no te olvides de activarle los subtítulos en la barra de abajo, a la derecha del relojito):

Algunos tips:

  • Empezá teniendo claro qué querés comunicar:

Una buena forma es escribir un listado de ideas centrales y luego aparejarlo con cómo sería la mejor forma de decirlo. Recordemos que muchas veces el contenido puede ser bueno, pero la forma que elegimos para transmitirlo hace que pierda fuerza o no se entienda. Intentemos siempre elaborar una historia.

  • Intentá ser lo más conciso posible:

Siempre recordemos que nuestros receptores tienen tiempo escaso, se distraen fácilmente y van a mantener la atención por poco tiempo. Por esta razón, seamos sintéticos, comuniquemos conceptos sólidos e ideas puntuales.

  • Recurrí a lo opuesto:

Intentemos poner al público de nuestro lado, frente a un “enemigo” al que nuestro producto le viene a hacer la contra. Steve Jobs solía recurrir a lo anticuado de los teléfonos (como cuenta en el video) o a la incompatibilidad del Flash, entre otros elementos que hacían más complicada la vida de los consumidores. De este modo, su audiencia aceptaba con emoción la solución que su producto planteaba.

  • Centrate en los beneficios:

El consumidor no está interesado tanto en las características técnicas de tu producto, sino en los beneficios que éste le traerá a su vida. Pensemos en conceptos como comodidad, facilidad, seguridad; es decir, pensemos en la experiencia con ese producto.

  • Aplicá “La Regla de Tres”:

No es bueno explayarnos demasiado ni transmitir demasiados mensajes. Esta regla nos enseña a priorizar lo fundamental a la hora de comunicar a los demás qué es nuestro producto. Para ponerlo en práctica, desarrollemos tres ideas principales y elaboremos tres grandes bloques en nuestro discurso que no salgan de esas tres ideas.

  • Recurrí a las imágenes:

Acompañá siempre tus presentaciones con imágenes que transmitan conceptos importantes, ya que la asimilación de las mismas no requiere tanto esfuerzo por parte del espectador y así podemos generar una respuesta más positiva y emotiva. Recordemos siempre que la elección de las mismas tiene que seguir los objetivos estratégicos que hemos planteado con anterioridad.

  • Utilizá datos y cifras comprensibles:

No sirve de nada presentar grandes gráficos o cuadros con datos que seguramente son muy útiles para el proyecto en sí, pero que no significan nada para el espectador. Si vamos a compartir datos o estadísticas, intentemos que tengan cierta aproximación a la experiencia inmediata de nuestros oyentes.

  • Usá palabras gancho que sean muy positivas:

Manejá la percepción de quienes te escuchan usando la mayor cantidad de palabras positivas que puedas, así generarás una atmósfera de positivismo y expectativa. Steve Jobs repetía constantemente palabras como “magnífico”, “excelente”, “asombroso”, convenciendo así a la gente que su producto era lo mejor que existía en el mercado y la mejor solución para sus problemas.

  • Generá intriga:

Organizá la información de tu discurso de modo de no revelar lo más interesante antes de tiempo. Buscá construir el momento; conversá de los problemas, de los beneficios y de las soluciones antes de mostrar o contar realmente qué es lo que vas a presentarles.

  • Mostrate confiado y resuelto:

Haber preparado un discurso ordenado, conciso e intrigante no sirve de nada, si al momento de presentarlo nos trabamos, o nos olvidamos lo que queremos decir. Por esta razón, es muy importante practicarlo cuantas veces sea necesario hasta asimilar bien los contenidos.

Recordarlo de memoria es casi imposible para muchos, pero existen otros métodos que nos permiten aprender todo muy fácilmente.

Te presentamos un truco creado por Essay Tigers (Tigres del Ensayo), que utiliza imágenes como disparadores, ya que es mucho más sencillo para el cerebro recordar conceptos o imágenes y las relaciones entre ellos, que largos textos.

¿Cómo aplicás esto para memorizar tu discurso?

Veamos un pequeño discurso como ejemplo:

Woz y yo comenzamos Apple en el garaje de mis padres cuando yo tenía 20 años. Trabajamos mucho, y en 10 años Apple creció de ser nosotros dos a convertirse en una empresa de 2 billones de dólares y más de 4000 empleados. Habíamos justo lanzado al mercado nuestra mejor creación, la Machintosh, un año antes, y yo cumplía 30 años. Y luego, me despidieron. ¿Cómo te pueden despedir de una empresa que vos empezaste?”, Steve Jobs, Standford, 2005.

Visualizá tu discurso. En vez de intentar memorizar tu discurso palabra por palabra, separá el mismo en imágenes. Al identificar y visualizar los hitos principales de tu discurso, podés guiarte mejor y fortalecer el discurso en tu memoria.

Ejemplo: una manzana, un garaje, mucha gente, una computadora, etc.

Explotá todo: tomá las imágenes y exageralas para que se vuelvan aún más recordables.

  1. Apple se crea en un garaje: una manzana en un garaje de una casa.
  2. Apple crece: una manzana que crece y es gigante en comparación con la casa.
  3. Más de 4mil empleados: mucha gente se junta dentro de la manzana gigante y comienza a morderla.
  4. Macintosh: toda esta manzana con la gente es absorbida por una computadora.
  5. Me despidieron: empieza a llover, la manzana se derrite y la gente se va.

Organizá tus imágenes: organizá estas imágenes exageradas con la parte del discurso en donde aparecen. De este modo, podrás organizar el hilo narrativo, tomando como ayuda la recordación que te producen dichas imágenes.

Obviamente que ésta es sólo una técnica, de miles que existen. Si no te parece que te sirva, te invitamos a buscar otra. Todo es más fácil que recordar cientos de palabras escritas en un papel o en la pantalla de nuestra computadora.

Ahora, te invitamos a que sigas los pasos intentando presentar tu producto, lo practiques y se lo presentes a quien puedas: tu pareja, tu socio, algún miembro de tu familia o alguien con quien te cruces en un evento. Si te animás, pediles una devolución y seguí puliendo y puliendo. ¡Mucha suerte!

Fuente: Artículo originalmente publicado en revista La Canoa.

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